domingo, 6 de abril de 2014


ROMPIENDO CADENAS


Por Sofía Flores

 
Para aprender del pasado primero es importante comprenderlo, entendiendo todo el panorama de hechos y lo inevitable de las acciones tomadas en el debido momento, siendo justos, honestos e imparciales.

Al haber fracasado en su objetivo la comisión de la verdad y la reconciliación, se acentúa más la discrepancia entre peruanos sobre esta época,  aunque a paso lento se está tomando conciencia de lo ocurrido en nuestro país, pero aún hay un porcentaje de políticos, periodistas y otros personajes en quienes sigue siendo fácil, prejuzgar, acusar y condenar.

Durante muchos años el fujimorismo se mantuvo como la avestruz con la  cabeza enterrada en el suelo, injustamente, ya sea porque se develaron actos de corrupción existentes, con un Montesinos de protagonista o por haber tenido el expresidente Fujimori  la desgracia de tomar decisiones drásticas al  margen de un sistema democrático que prácticamente no teníamos por la destrucción paulatina de sendero.

Deberíamos de una vez por todas tomar conciencia de una interrogante que aún sigue siendo el talón de Aquiles, un tabú o una papa caliente evitada a cada momento con temor y con vergüenza por la gran mayoría de aquellos llamados fujimoristas.

¿Si volvieran circunstancias similares  de los años 90, harías tú lo mismo?  ¿Romperías el marco constitucional?

Esta respuesta es evadida continuamente tanto por Keiko como por Kenyi, actitudes como esta solo hacen mantener una herida abierta y seguir con el sello de la incredulidad o desconfianza, así como también dejan totalmente desprotegido a miles de seguidores y van debilitando los cimientos de una fuerza partidaria.

La respuesta debería ser unánime en todos los fujimoristas:

SI, Si las circunstancias volvieran, si viera a mi país amenazado, a mis hermanos ensangrentados, con un sistema democrático destruido.

Porque ha quedado demostrado que fue el mejor camino y con mejores resultados, los cuales aún vemos, además:

Fujimori no fue quien inicio el rompimiento del marco constitucional, sendero inicio sistemáticamente la destrucción del orden democrático, Fujimori recibió los despojos de una democracia , la  protegió , la defendió  , como lo hubiera hecho cualquier buen soldado por su país, aun tomando cualquier recurso , en Fujimori primo su compromiso con todo el pueblo peruano para darle tranquilidad y paz, Fujimori no fue un gobernante más que se sentó en su cómodo sillón de palacio o un congresista más acomodado en su curul, viendo  muerte y desolación en forma indolente, con una constitución manchada con sangre  que no brindaba garantías a la población, más bien protegía a los senderistas.

En la historia existieron, existen y existirán miles de Montesinos, aun hoy en nuestro gobierno existen muchos personajes ocultos beneficiándose del poder, los negociados y tráficos no tienen una salita del SIN, sino muchas salitas, restaurants u otros lugares,  en todo el gobierno del Sr. Ollanta.


¿De qué sirve una democracia que no funciona, una constitución que es letra muerta, un congreso que no da resultados satisfactorios a la población?


No se puede seguir actuando con temor ante los ataques de los adversarios al fujimorismo, la fuerza solo podrá ser cimentada con unidad de criterios y un convencimiento pleno de los hechos ocurridos o por los que puedan ocurrir.


Sería bueno recapacitar un pasaje bíblico,”todo tiene su tiempo, tiempo para destruir tiempo para construir, tiempo para estar en guerra tiempo para estar en paz.” Eclesiastés 3


Solo rompiendo las cadenas del temor y la vergüenza podremos cimentar una fuerza solidaria con dignidad y orgullo de ser fujimoristas.

  

 

 

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